dijous 8 de desembre de 2011

Reflexiones post-20N. Jugando con los ejes



Article publicat al quinzenal Diagonal, núm. 163 (DiagonalEjes)
Es por todas sabido que PP y CIU no ganan la cita electoral del 20N sino que la pierden los socialistas y, en cierta manera, la izquierda en general. Una parte importante del electorado del PSOE se ha visto incapaz de apoyar a una fuerza política que desde mayo de 2010 solamente ha sabido obedecer a los dictados de los mercados. El futuro de este partido es una incógnita, pero en este artículo no me centraré en la cuestión. Me interesa plantear a modo de autocrítica el hecho de que en un escenario de excepcionalidad como el actual, desde posiciones transformadoras y de izquierdas, no hemos sido capaces de construir unidad, de forzar una estructura de oportunidad política, de provocar nuevos escenarios - también en el ámbito institucional- para poder contener el desmoronamiento del estado del bienestar y del mismo estado de derecho garantista. Utilizo el término izquierda en este texto para referirme a todo aquello que se sitúa más allá del PP-PSOE-CIU-PNV. Advertir, antes de continuar, que no niego que una parte importante del electorado socialista, así como de sus dirigentes, sea de izquierdas; tampoco afirmo purezas ideológicas en el amplio espectro que dibujo; ni me olvido que la política se hace dentro y fuera de las instituciones.
Juego a un eje. Ley electoral bajo sospecha
Las elecciones nos dejan un panorama realmente desolador. Una distribución no muy lejana a la que teníamos en el 2000, cuando el PP alcanza la mayoría absoluta y se desarrolla la dura legislatura conservadora. Aunque la situación no es la misma. Ahora vivimos una importante crisis económica y un intento de cambio de modelo (como ya expuse en el Diagonal núm. 160). Además cabe decir que existen dos vectores que operan cada vez con más fuerza: la crítica al bipartidismo y la desafección en la clase política. El reflejo en los datos electorales es débil pero constatable: aumento del voto nulo, blanco y abstención; así como también el crecimiento en número y apoyo a los partidos minoritarios de la cámara. Y, como no, las demandas ciudadanas a favor de una modificación de la ley electoral cada vez más numerosas, aunque en mi opinión no siempre bien orientadas.
Conviene recordar que es el tamaño de las circunscripciones (provincia) y el peso que se ha dado a cada una de ellas - y no la ley de Hont (aunque existen mejores métodos de reparto de escaños)- lo que provoca que solo sean tendencialmente proporcionales las circunscripciones con muchos habitantes, a la vez que las circunscripciones pequeñas están sobrerrepresentadas. Y se concreta en dos efectos diversos: se premia el voto concentrado, y el sufragio en áreas rurales tiene mayor peso. Esto es cierto pero la solución no puede ser la unionista propuesta de circunscripción única. Un sistema electoral, y más en un estado compuesto, tiene que combinar la lógica poblacional con la de representación territorial. Unas circunscripciones de tamaño nacional y/o autonómico provocarían un efecto proporcional y respetarían la diversidad territorial; y, si se considera oportuno, se le podría dar más peso que el actual a las áreas urbanas y muy pobladas. Además, aunque la ley electoral es criticada básicamente por el efecto mayoritario que provoca, esta también podría ser puesta en duda por el reforzamiento de los aparatos de partido en el juego institucional; y, en este sentido, el mediocre papel de la clase política actual.
Y aquí llegamos a otro tema. Conociendo el sistema electoral con el que operamos, aún es más irresponsable la división de voto por la izquierda. En el Estado español  han concurrido Izquierda Unida y Equo compitiendo por el mismo espacio electoral, a parte de los grupos extraparlamentarios varios que se presentaban. Es cierto que las dinámicas que impone el PCE en el marco de IU dificultan un posible crecimiento y pluralidad dentro del partido y de su espacio de apoyo electoral, pero también lo es que la irrupción de Equo casi de la nada no es la mejor manera de construir frentes amplios. De nuevo los intereses de los aparatos de partido se sitúan por delante de los intereses electorales y políticos. Cabe decir que los 11 diputados de IU suponen un importante crecimiento respecto a las elecciones de 2008, pero quedan lejos de los 21 escaños que se obtuvieron con Anguita en 1996. Debemos reconocer que es un mediocre resultado, y más si tenemos en cuenta que estamos frente a una situación de debacle socialista.
Juego a dos ejes. Alianzas amplias y pluralidad
Pero en este punto no se agotan las dinámicas políticas que se experimentan en el Estado aunque algunos actores - también desde los movimientos sociales y en concreto desde el 15M - se empecinen. En los Països Catalans, Euskal Herria y Galiza entra en juego el eje nacional que hace más complejo el mapa político y electoral. Las interpretaciones sobre estas naciones no pueden realizarse desde la anterior óptica si de verdad quiere comprenderse su realidad política y partidista. Todo aquello que está a la izquierda del PSC/PSE/PSG tiende a tener también sensibilidad por las reivindicaciones nacionales periféricas; respuesta antiautoritaria al Estado.
Los buenos resultados de Amaiur suponen una consolidación del proceso de paz en Euskal Herria pero sobretodo una lección de política para los espacios transformadores. Tejer una coalición con todo aquello que se sitúa a la izquierda del PSE y PNV ha supuesto la construcción de una estructura de oportunidad política, ha servido para dar la vuelta a la situación dada y construir nuevos escenarios políticos. Está claro que la apertura de un escenario sin ETA ha facilitado el crecimiento a la coalición, pero también ha sido fundamental la creación de este nuevo punto de partida amplio y plural. En los Països Catalans y Galiza este espacio de izquierdas y no unionista también existe, aunque aún no se ha articulado un cimiento social que le de unión, vitalidad y fuerza. Cabe reconocer que se están llevando a cabo procesos interesantes de confluencia en el País Valencià con Compromís (Bloc+Iniciativa) y en Balears (PSM+Iniciativa). En Catalunya los intereses partidistas aún constituyen importante barrera entre ERC e ICV-EUiA -la primera con algunas tensiones hacia la derecha, la segunda hacia el unionismo-, y también para ir más allá y encontrarse con otros espacios políticos transformadores no estrictamente de partido.
En este sentido, las incursiones centralistas son peligrosas (estatalistas, pero también intervencionistas desde el Principat). Los intereses partidistas, en este caso de IU y Equo, y en menor medida de ERC, pueden tensionar estos espacios de unidad que solo pueden entenderse desde la óptica nacional. En el caso de los comicios estatales y en la constitución de grupos parlamentarios es interesante sumar fuerzas, siempre que se haga desde la pluralidad y el respeto. Así pues, IU debería tomar nota de que los territorios dónde suma más diputados y voto es donde menos influencia ejerce el aparato del partido: Asturias, Zaragoza y Barcelona. Y Equo debe comprender que el único sitio donde obtiene representación es donde existía una dinámica previa que tiene un recorrido histórico considerable (Valencia, y por poco, Baleares).

diumenge 27 de novembre de 2011







Distàncies i tecnologies de la incomunicació. Apunt buit.




dissabte 26 de novembre de 2011

Què espera la societat d'una arquitecta?

... o d'una politòloga, ambientòloga o geògrafa.

Aquesta és la pregunta que se'ns ha formulat a la taula rodona del I Congrés del Sindicat d'Arquitectes en la que participava com a ponent. No he pogut sinó fer un equivalent amb altres professions generalistes, en les què m'incloc. Sabem de moltes coses i de poques en profunditat, ens diuen. Però som capaços, o hauríem de ser capaços, d'integrar coneixement tècnic, teòric, cultural... i també capacitat d'adaptació. No perdre aquesta mirada global que ens caracteritza -malgrat les presions del mercat per la compartició del coneixement- i que és la que ens pot ajudar a trobar respostes noves, no donades per suposat, a aquelles preguntes i demandes que es formulen a la nostra societat.
En el cas de l'arquitectura m'ha agradat recuperar uns fragments d'un article de Le Corbusier escrit l'any 1959 i dirigit a estudiants d'arquitectura. Fent una mica d'abstracció, els podem aplicar a altres sabers i coneixements.

“Y ahora, amigo mío, le ruego abra bien sus ojos. ¿Mantiene usted sus ojos abiertos? ¿Ha sido entrenado a abrir los ojos? ¿Los mantiene abiertos continuamente y últimamente? ¿Qué es lo que mira cuando va de paseo?” 
“Ahora que he recurrido a su sentido de la honestidad, me gustaría inculcar en usted y en todos los estudiantes de arquitectura un odio hacia el “estilismo de tablero de dibujo”, que es meramente cubrir una hoja de papel con dibujos atractivos, “estilos” y “órdenes” – estas son modas. Pero la arquitectura es espacio, ancho, profundidad, y altura, volumen y circulación. La arquitectura es una concepción de la mente. Debe ser concebida en su cabeza con los ojos cerrados. Sólo en esa forma puede visualizar su proyecto (…) La proporción es suficiente, pero también necesita bastante imaginación; además, cuanto más modesto sea su problema más imaginación le hará falta” 
“La arquitectura es organización. Usted es un organizador y no un estilista de tablero de dibujo" 

Així doncs, la clau està en organitzar, imaginar, planificar, transformar. És la principal aportació que poden fer les arquitectes (però també altres professions generalistes) en una societat en crisi.

dimarts 22 de novembre de 2011

¿Quién podrá al pensamiento separarlo del sueño?

Veient com està el pati, em paso a la poesia. Recuperant Las nubes, de Luís Cernuda. I, en concret, dues joietes.





Lamento y esperanza 

Soñábamos algunos cuando niños, caídos
En una vasta hora de ocio solitario
Bajo la lámpara, ante las estampas de un libro,
Con la revolución. Y vimos su ala fúlgida
Plegar como una mies los cuerpos poderosos.

Jóvenes luego, el sueño quedó lejos
De un mundo donde desorden e injusticia,
Hinchendo oscuramente las ávidas ciudades,
Se alzaban hasta el aire absorto de los campos.
Y en la revolución pensábamos: un mar
Cuya ira azul tragase tanta fría miseria.

El hombre es una nube de la que el sueño es viento.
¿Quién podrá al pensamiento separarlo del sueño?
Sabedlo bien vosotros, los que envidiéis mañana
En la calma este soplo de muerte que nos lleva
Pisando entre ruinas un fango con rocío de sangre.

Un continente de mercaderes y de histriones,
Al acecho de este loco país, está esperando
Que vencido se hunda, solo ante su destino,
Para arrancar jirones de su esplendor antiguo.
Le alienta únicamente su propia gran historia dolorida.

Si con dolor el alma se ha templado, es invencible;
Pero, como el amor, debe el dolor ser mudo:
No lo digáis, sufridlo en esperanza. Así este pueblo inmenso
Agonizará antes, presa ya de la muerte,
Y vedle luego abierto, rosa eterna en los mares.


El amor y el amante 

¿Eres amor? Pasa el fuego, 
cruza con alas el mar, 
despierta a la vida el sueño, 
da hermosura a lo real. 

¿Eres tan sólo la sombra? 
 Cubre con su resplandor 
Tu mentira. Haz que la sombra 
venza al fuerte, al puro amor. 

dimarts 1 de novembre de 2011

Emancipación y nuevo modelo


Article d'opinió publicat a "Diagonal", núm. 160, de 27 d'octubre de 2011 (EmancipacionyNuevoModelo)
A principios de los ‘80 –en plena efervescencia de los gobiernos de Thatcher y Reagan– los economistas neoliberales señalaban que cualquier cambio profundo y regresivo de modelo económico-social requería de una crisis –que si no existía, se podía crear–. Treinta años después algunos ecos resuenan, aunque con mayor radicalidad si cabe. Seguramen­te ya no estemos frente a una crisis coyuntural y cíclica que se opera en la esfera económica; los desafíos que se plantean van mucho más allá, en un terreno también político y cultural. Así pues, los pilares del Estado del bienestar, nacido del pacto entre el factor capital y el factor trabajo en la Europa Occidental democrática,  hacen aguas. Cabe destacar la ligereza con que son tratados cada vez más aquellos derechos y garantías que se encontraban en la base del Estado de derecho garantista. Y en el caso del Es­tado español se pueden observar importantes retrocesos en el respeto a la diversidad nacional y lingüística. Sin ir más lejos,  se pone en tela de juicio la política económica keynesiana, la lucha por la cohesión social y la redistribución de riqueza o los propios valores liberales, democratacristianos y socialdemócratas –cimientos del pensamiento y la acción política institucional del viejo continente hasta la actualidad–.
Los gobiernos cada vez más van a remolque de los dictados del mercado; pierden capacidad de marcar su propia agenda y ejercer liderazgo. Las empresas de calificación juegan de manera caprichosa a etiquetar la deuda soberana, con importantes dosis de chantaje y manipulación, buscando desestabilizar ciertas economías. Los poderes económicos exigen a las administraciones públicas planes de austeridad que siempre van en la dirección de recortes de derechos sociales y laborales; de la privatización de lo que hasta ahora habían sido derechos sociales protegidos –sanidad, educación y protección social–. Y apuestan por un sistema fiscal cada vez más débil y que priorice los impuestos indirectos, eso es, rebajando la progresividad. Así las cosas, cualquier observador puede constatar que los actores políticos transformadores tradicionales se muestran paralizados; situándose como funcionales a los intereses de la élite económica mundial y local. Los partidos políticos de izquierdas y los sindicatos mayoritarios dimiten del hacer política. Los intereses económicos se globalizan, minetras la clase política es incapaz de pensar propuestas y proyectos políticos más allá del Estado-nación; sin ir más lejos, la Europa política nunca ha llegado a ver la luz. Perdi­dos, sin norte ni valentía, nuestros políticos y sindicalistas intentan sobrevivir aplicando las recetas de siempre –“qui dia passa any empeny”, diríamos en catalán–.
En este sentido, el 15-M es una plasmación del proceso de desafección con la clase política –que no con la política– que se está viviendo. Pero no solo eso. Es un ejercicio de dignidad. Frente a la deriva económica neoliberal y de cadaverización de los actores y los imaginarios políticos tradicionales, la ciudadanía sale a la calle. En un momento de cambio radical de modelo, las viejas demandas de democracia –formal y real– reaparecen, aunque con innovadores repertorios, lenguajes y subjetividades. Los acontecimientos que siguen a las marchas convocadas por la plataforma Democracia Real Ya! el 15 de mayo tienen importantes dosis de espontaneidad y desbordamiento institucional; “momentos de locura” –utilizando palabras de Ta­rrow– como los que preceden cualquier movilización que consigue romper con la normalidad colectiva. Coinciden todos los ingredientes para que ésta irrumpa con éxito. Y ahora el reto de la organización y la estructuración discursiva de este malestar no puede ocultarse. ¿Como pasar del descontento social a la transformación política?
Llegados a este punto, conviene detenernos en la anomalía catalana y vasca, estos territorios van un poco más allá en la construcción de luchas emancipadoras, radicando y radicalizando. En Catalunya desde que el gobierno de CIU empezó a llevar a cabo un importante paquete de recortes en servicios públicos básicos se han mul­tiplicado las movilizaciones. Así pues, las luchas del 15-M y en defensa de derechos sociales se encuentran, colaboran e hibridan; viejas y nuevas subjetividades construyen comunidades de resistencia a las políticas neoliberales. Decir también que las candidaturas alternativas y populares locales juegan un papel destacado de concreción en el territorio de la movilización –de manera más incipiente pero en este camino pueden señalarse las luchas en defensa de la educación en la Comu­ni­dad de Madrid–. Y en Euskal Herria, la lucha por la normalización de la vida política del país y la resolución dialogada del conflicto ha movilizado amplios sectores sociales  de izquierdas y soberanistas. Las iniciativas transformadores se están construyendo con un pie en las instituciones, ya no solo locales, a partir de la irrupción de la coalición electoral Bildu –y ahora Amaiur–; la vinculación entre la calle y la expresión electoral es un hecho. Y el anuncio del cese definitivo de la actividad armada de ETA no hace más que acelerar y reforzar el proceso. Algunas pistas, pues, de por donde puede dar los siguientes pasos la indignación.
En un momento de cambio de modelo es necesario pisar con los pies en el suelo; sobretodo porque en periodos de desajustes estructurales son los sectores más vulnerables aquellos que reciben las consecuencias directas de la crisis. Es correcto analizar que se han operado cambios en la esfera económica y también en la social mientras que estos no se han producido en la político-institucional –en un sentido amplio del término, incluyendo partidos y sindicatos–. Pero también es cierto que estas moribundas estructuras son aún las que acaban definiendo importantes políticas públicas que nos afectan de manera directa, y que pueden abrir o cerrar líneas de fuga transformadoras. Por el momento, no podemos pensar en organizar oposición social ni política al gobierno saliente del 20-N sin jugar en la frontera de lo viejo y lo nuevo. No nos representan, pero no iría mal una coalición de fuerzas políticas a la izquierda del PSOE y de CIU/PNV en las elecciones estatales. Los grupos parlamentarios de izquierdas y independentistas de izquierdas suelen compartir diagnósticos y propuestas en el Congreso y el Senado. Y podrían actuar de bloque de contención y expresión de defensa de derechos civiles, políticos y sociales básicos –como último ejemplo, su oposición y demanda de referéndum para la reforma de la Constitución–. No nos representan, pero no debemos olvidar arrastrar los grandes sindicatos a nuestras movilizaciones. Sin ellos una huelga general, por ejemplo, aún no es imaginable. Porque no toda política se hace en las urnas. Pero en las urnas, por el momento, también se hace política. Y en las urnas también puede –y debe– hacerse otra política.

dijous 15 de setembre de 2011

Seguirem somniant


“Piensen en artistas capaces de llenar tres noches seguidas un recinto como el Palau Sant Jordi con un aforo para más de 20.000 personas. Ni Bisbal, ni Shakira, ni Lady Gaga, ni Justin Bieber podrían hacerlo. De acuerdo, U2 o los Rolling Stones, seguramente sí lo conseguirían, pero los que mañana empiezan una pequeña gira de siete conciertos con todas las entradas vendidas son Sopa de Cabra”.

Així començava un article signat per Lidia Penelo al Público del dia 8. Tothom intuïa, fins i tot la premsa estatal, que el retorn dels Sopa seria una festa, i que el Sant Jordi viuria tres nit intenses, rockeres i emotives. No pot negar-se que es tracta d’un grup que ha marcat vivencialment una generació, aquella que fou adolescent o jove durant la primera meitat dels noranta. En diversos articles post-concert s’ha destacat el gir independentista del grup. No és que no pensi que sigui notícia, però a mi m’interessa i m’agrada apuntar altres elements. 
Brutal la força i vitalitat de les 30 cançons mítiques que el grup va anar encadenant al llarg de gairebé tres hores d’actuació. Més que obsessionar-se en la perfecció musical, Sopa va escarbar en els records i sentiments, en temes que han acompanyat al seu públic durant anys. La potència del grup a nivell ideològic es trobava (i crec que encara es troba) en les intuïcions i l’actitud, i no tant els discursos polítics elaborats. La bandera de la llibertat, l’autonomia. L’altra cara del que es dóna per descomptat. El desafiament al món establert, la rebel.lia juvenil. La Sopa piratilla, gamberra, combativa. Aquella que parlava d’amor, sexe, drogues, viatges, reptes... camins oberts. La Sopa macarra, per què no? 
Potser, sense saber-ho, Sopa ha desprès molt més contingut transformador del que es podria pensar d’entrada, en gran part en l’àmbit més privat i íntim, molts cops deixat en un segon pla. Un feminisme intuïtiu a Mai trobaràs (el teu príncep blau), una crítica a l’amor romàntic, o una reivindicació del paper actiu de la dona, també al llit: “mi nena dice así cuando se acuesta sobre mi (...) no podria estar ni una noche más sin chupar tu sexo, el sexo que me hace feliz”. L’amor, tema central en moltes cançons, amb històries d’encontres i desencontres amb les seves alegries, llàgrimes i patiments però amb tendresa i respecte: “més lluny de les muntanyes jo vull trobar un racó per viure sense pressa i ser l’ombra del teu cor si et quedes amb mi”; “no hi ha camí... deixa’m que em perdi pels raconets del teu sexe”; “tu, jo i la circumstància, fent l’amor sota el llit”, “sé que te'n vas, que no estàs sola, sé que no et queda res per mi, m'és ben igual si no em perdones, s'ha acabat el joc, i el que he perdut soc jo”
La llibertat i la descoberta sexual no han faltat: “No importa l’hora que és, vine’m a veure. Obre les portes, si estàs calenta, treu-te la roba, no tinguis pressa”; “el sexo es guerrilla y el amor revolución, y no queremos armas, nuestra defensa és el condón”. Un toc llibertari i antiautoritari, que no te per què ser contradictori amb una postura antiespanyolista: “no habrá banderas no habrá estados, solamente habrá gente, no habrá buenos ni malos”; “despunta les banderas i fes un gran llençol, per sobre les fronteres, podràs sentir-me a prop"; “joder con el poder”. I els camis oberts, a la curiositat i l’experimentació: “podré tornar enrera quan sigui massa tard”; “sota una estrella hi haurà algú sempre que sigui com tu”; “canvia la sort, aixeca’t ja de terra”
I si. L’altra política (la de l’àmbit públic) la deixo per altres grups. D’abans i de després, catalans i de fora. Penso en la generació que ens precedeix, el rock radical basc i la moguda madrilenya, des de Fermín Muguruza (Kortatu, Negu Gorriak), la Polla Records fins a Doctor Deseo, per exemple. O grups sorgits més tard directament dels nostres espais polítics com Obrint Pas, Hechos contra el Decoro (Desechos, La Kermés), Ismael Serrano, 99 Posse o Assaliti Frontali. També en Lluís Llach o l’Albert Pla. N'hi hauria un llarg etcètera.
I no perquè m’agradi o em desagradi el gir independentista que alguns han apuntat ((Si que és cert que vaig trobar a faltar Mundo infierno, el malaït disc íntegrament en castellà, i per mi un dels millors. I que també em va sobrar algún discurs simple i “laportista” del Gerard)).  Sinó perquè crec que el potencial transformador (i per tant polític) del grup es troba en un altre lloc, en tot allò que te més a veure amb l’àmbit privat que el públic, en actituds i intuïcions, en l’aposta per l'empancipació personal i col.lectiva. Sopa no necessita discursos. Però si es volien fer, l'independentisme podria haver estat encaixat d'una manera més natural amb l'antiautoritarisme que ha caracteritzat el grup. Foren aquelles intuicions de llibertat i autonomia les que van permetre a Sopa comunicar amb el públic. I ho continua essent 25 anys després. Malgrat el què hem canviat (ells, nosaltres i el context).
PD: El títol, la canço dedicada al Ninyin, mort al 2002 i ànima pirata del grup.

dijous 8 de setembre de 2011

Tard com sempre



Tard com sempre. Carregada de memòries i exàmens per corretgir. L’imprescindible diari del dia,  una novela per si hi ha temps. I uns vestidets, que és festa major... Per fi al tren.  T’acostumes a donar una classe i al cap d’unes hores estar a 600 km a una reunió o preparant un sopar pels amics.  O a esperar a l’aeroport algú que arriba de l’altra punta del continent.
Insostenible? Ecológicament segur. Passes hores en trens i avions, aeroports i ciutats metropolitanes. La dimensió espai perd sentit a voltes. La xarxa d’amistats, treball i militància, alhora que es barreja, s’extén pel planeta. Quatre viatges transatlàntics el darrer curs i dos espais que anomes “casa” en donen fe. I oportunitats professionals cada cop més lluny. Però tu saps perfectament on és el teu lloc i la teva gent. I on es radica el teu espai d’intervenció política. Els europeus som diferents als americans en aquestes coses.
L’haver de i el voler es mesclen, és com l’ou i la gallina; has/vols deixar que et sorprengui la vida en un mar de precarietats. Políticament saps que la situació acadèmica -com tants àmbits laborals en l’actualitat- és vergonyosa i més que denunciable. Companys d’altres països, per exemple, no comprenen que la consolidació de places sigui tant tardia i de tan poca qualitat a l’Estat espanyol (Catalunya “is not diferent”), quan la productivitat, formació i versalitat de professors i investigadors novells és vertiginosa. Amor a l’art, en gran part. I paradoxalment et sents afortunada pel fet de poder disfrutar i viure fent el què t’agrada i, sobretot, sense deure res a ningú.
Viure és un regal, et va ensenyar. Saps que mai seràs rica, i no pots planificar gaire més enllà d’un any vista. Però aprofites per conèixer ciutats i gent. Disfrutar llegint, investigant i escrivint. Col.laborar amb projectes que t’engresquen. Fer política des de l’entorn més proper. Estimar a la gent que estimes. Explicar tot allò que t’apassiona a estudiants amb interesos molt heterogenis. Però també a voltes t’arrossega la solitud, la culpabilitat de no arribar a tot i no estar allà on creus que hauries d’estar, la incertesa i el futur amenaçant. I alguns matins , no ho negues, voldries engegar tot a pastar fang...

dissabte 27 d’agost de 2011

Les paraules se les endú el vent (o on ha quedat aquell estat social i democràtic de dret)


A l’institut i a la universitat ens van ensenyar allò de què, tot i el retard en que s’havia produït la fi de la dictadura franquista, vivíem en un estat social i democràtic de dret (artícle 1 Constitució Espanyola). La garantia de certs drets socials, així com també civils i polítics, semblava que hauria d’anar “in crescendo”, malgrat la transició imperfecta que havia viscut el país, tant des del punt de vista social com nacional - amb secueles que encara avui paguem (o més ben dit, que expliquen moltes coses de l’avui).
Llavors nosaltes en destacàvem les anomalies. Mostràvem les contradiccions. Denunciàvem que la realitat no s’adeia als “models” que professors i polítics ens explicaven. He de recóneixer, però, que molts ens van ensenyar amb una ferma convicció i sabiduria. Potser cadascú jugava el seu paper: uns gestionant des de partits i sindicats, els altres construint alternatives al carrer. I ens vem creure la història; l’acció política de generacions nascudes a partir dels 70’ només es pot comprendre dins d’aquest marc de premises democràtiques. Alguns aspiraven a la revolució, altres pensàvem que polítiques més emancipatòries eren possibles i necessàries, però pocs (polítics, acadèmics, movimients socials...) posaven en dubte els pilars del benestar, així com tampoc els valors liberals i garantistes.
Ara, però, tota aquella teoria sembla que es desmorona. Tant que ser socialdemòcrata o liberal progressista és completament radical i trencador. Com molt bé deia avui el Martí Marín, quan PP, PSOE, CIU o PNV es declaren contraris a la pròpia Constitució de 1978 (la santa i intocable!), quan es neguen les premises bàsiques de Keynes i tots els seus deixebles... hem de reconèixer que estem a la defensiva, que els pilars bàsics d’aquest dèvil estat social i democràtic de dret fan aigües.
Front això, poca alternativa ens queda. Seguir construint contrapoder des de baix, des de l’entorn més proper, jugant amb el conflicte i el consens. Continuar nombrant la crisi des de l’esquerra i oferint eines teòriques i analítiques. I pressionar per a que a l’arena partidista es juguin jocs amb una mica d’intel.ligència.
Poc espero ja dels moviments interns dins del PSOE i del PSC, la convocatòria del referendum de reforma constitucional és la darrera opció digna i desesperada que els hi queda. CIU ha caigut en una alienació posmo-neoliberal, vergonyosa i immoral en alguns casos. Però anant més enllà, tenint en compte la que està caient i com a força de contenció, una coalició a l’estil Bildu a nivell estatal (amb totes les opcions polítiques que hi ha a l’esquerra del PSOE i de CIU-PNV) per les properes eleccions del 20N seria una aposta a contemplar. Els grups parlamententaris d’esquerres i independentistes d’esquerres solen compartir diagnòstics i propostes al Congrés i Senat. Estem en un moment d’excepcionalitat i d’anomalia democràtica i calen fórmules arriscades i valentes. Aquesta pot ser una d’elles.

divendres 17 de juny de 2011

“Abajo y a la izquierda”


Salvant totes les distàncies, Argentina em recorda els Estats Units. Destacades àrees urbanes amb una dinàmica classe mitjana, “progre” i cosmopolita. Un important sector social exclòs, junt a un gairebé inexistent Estat del Benestar. I un món rural conservador i sense gaire recursos (materials, culturals...). Remenant per les llibreries de Av. Corrientes alguns autors parlen de l’Argentina de les dues meitats o de les dues Argentines; i no només des del punt de vista geogràfic.
No és extrany, però, que Argentina, junt amb Brasil, siguin en aquests moments de crisi i recessió al vell continent destins preferits per la immigració qualificada de l’Estat espanyol (i sud d’Europa). Estem davant d’economies en creixement i amb àmplies oportunitats professionals. Però també d’àrees metropolitanes interesants per persones amb recursos culturals. Res a veure amb els paIsos andins o del carib. Qui no es sent atreta per Nova York,  Rio de Janeiro o Buenos Aires?
Sabem que “Amèrica” (tota) i “Estat del benestar” no són dos termes que hagin anat gaire de la mà (malgrat les experiències als EUA durant les primeres dècades del segle passat). No és gratuït que existeixin enormes sectors de població pobre i exclosa, en països amb recursos (la majoria d’ells); les fortes desigualtats econòmiques no han estat “corretgides” per la intervenció pública. I les fórmules neoliberals, moltes d’elles dictades per organismes internacionals com el FMI o el BM, han agreujat més la situació durant els anys 80 i 90.
Però la història no està tota escrita, i a finals dels 90' comença a resorgir l’esperança. El gir a l’esquerra es va consolidant arreu del continent, amb diferents fórmules i materialitzacions, com diversos són els punts de partida. Totes d’elles, però, experimentant-se des de l’acceptació de la democràcia liberal. Un model rupturista, seguit per la República Bolivariana de Venezuela, així com també Ecuador i Bolivia. Un model socialdemòcrata més clàssic, explorat per Brasil, Argentina i potser ara Perú. Un model més conservador però amb importants dosis d’idiologia d’esquerres, promés als EUA per Obama.
Segurament l’esperança generada per Obama ha quedat força buida de contingut. Les altres fórmules encara els hi queda camí per recórrer, amb totes les seves contradiccions i dificultats. Els primers han començat amb plans de xoc per fer front a l’exclusió i la pobresa, així com també a treballar per la construcció d’una estructura estatal gairebé inexitent. Els segons intenten implementar des de les estructures administratives existents polítiques públiques més progressistes. Sense entrar en més valoracions, s’ha de reconeixer que els indicadors d’inclusió han millorat en pocs anys en la majoria d’aquests països i que es duen a terme intervencions estructurals emancipadores (cosa que a Europa fa temps que no veiem). Però que també existeixen molts entrebancs i es cometen força errors. 
En definitiva, mentre al vell continent sembla que l’estat social es desmorona amb una preocupant incapacitat d'acció i de proposta per part dels actors polítics clàssics (partits i sindicats); a l’altre cantó del l’oceà, es mouen coses... Esperança (continguda) “abajo y a la izquierda”.

dissabte 21 de maig de 2011

Campaña en la calle (article Gara)


Enllaç al Gara (20.05.2011)

El pasado 7 de abril 10.000 madrileñ@s sorprendieron las grises calles de la ciudad llamados por la plataforma “Jóvenes sin futuro”. La convocatoria se difundió eficazmente por las redes sociales, llegando más allá del círculo activista. Su tabla reivindicativa era sencilla y ágil de comunicar. “Somos conscientes de que las medidas de salida a la crisis se han caracterizado por un constante recorte de nuestros derechos así como por una socialización de las pérdidas”; “pretendemos ser motor de cambio que hasta el momento parece que no va a ser abrazado por la clase dirigente”.  Radicalidad democrática, en forma y contenido.
En la red también han ido surgiendo otros nodos organizativos/expresivos, quizá más virtuales y menos “clásicos”. Malestar.org organiza cada viernes concentraciones en diversas ciudades. Nolesvotes hace una llamada al voto responsable para el 22M, con origen en la polémica Ley Sinde y de crítica al PSOE, PP y CIU. Democracia Real Ya! alberga de manera informal estas y otras muestras de indignación. Convocó el pasado domingo movilizaciones en 60 ciudades del Estado, con una participación de 130.000 personas, bajo el lema “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Des del lunes se están autoorganizando acampadas ciudadanas, las más numerosas en Madrid y Barcelona. La intención es resistir hasta el domingo, desafiando a la Junta electoral y los responsables del “orden público”. La campaña electoral, pues, se juega también en la calle.
El espíritu de Tahir irrumpe. Componentes espontáneos y de desbordamiento institucional (también de partidos y sindicatos) se identifican en estas movilizaciones, aunque nadie se atreve a predecir continuidad e impactos. Conviene recordar que no han sido las únicas  protestas en periodo electoral. En Catalunya desde que el gobierno de CIU anunció un importante paquete de recortes sociales - en educación, sanidad y asistencia social - se han multiplicado las movilizaciones. El acto más visible y masivo fue la manifestación del pasado sábado en Barcelona, convocada por sindicatos y 200 entidades sociales y ciudadanas. Y en Euskal Herria, la lucha por la normalización de la vida política del país ha puesto en pie de guerra a personas de izquierdas y soberanistas; así como también ha tejido importantes alianzas de solidaridad.
Distintas expresiones de descontento, un abanico de múltiples subjetividades, repertorios y reivindicaciones. Algunas conectadas y coordinadas, otras solapadas, unas pocas contrapuestas. Muestras de desafección en la clase política pero no en la política. El reto de la organización y la politización de este desencato no puede ocultarse. La disrupción abre posibles recorridos en este sentido, aunque deberá apostarse por un tipo de organización horizontal y que respete la pluralidad, así como por discursos políticos y estructurales pero no identitarios. Necesitamos respuestas emancipadoras a las preguntas que están en la calle. Y es urgente la construcción de alianzas amplias. Para defender libertades sociales y nacionales en la calle y las instituciones. Porque no toda política se hace en las urnas. Pero en las urnas también se hace política. Y en las urnas también puede hacerse otra política.